lunes, 28 de julio de 2008

Un homenaje a James Brown pone fin al recorrido de Pirineos Sur por las urbes africanas

28.7.2008.



Por: Redacción

El Festival Pirineos Sur ha clausurado su XVII edición con un espectáculo que quedará en la memoria de esta cita internacional. Varios artistas africanos se han reunido sobre el escenario flotante de Lanuza para homenajear a James Brown, "el padrino del soul", uno de los músicos más influyentes, controvertidos y tormentosos del siglo XX.

www.aragonliberal.es


Un homenaje a James Brown pone fin al recorrido de Pirineos Sur por las urbes africanas



El espectáculo se ha llamado "Todavía negro, todavía orgulloso", una paráfrasis que no admite duda sobre el espíritu que mueve a sus protagonistas. Fallecido en diciembre de 2006, el legado artístico de James Brown ha servido de referente para decenas de grupos de todo el mundo. Muchos consideran que su frenético ritmo contribuyó decisivamente a crear estilos tan populares como el rap, el hip-hop o la música disco. De hecho, ha sido sin duda uno de los músicos más sampleados de la historia.

El proyecto que se presenta en el Auditorio de Lanuza está dirigido por los músicos de jazz Pee Wee Ellis y Fred Wesley Band, miembros relevantes de la banda de James Brown, y cuenta con la presencia de los artistas africanos Cheikh Lô y Angelique Kidjo, que regresa a Pirineos Sur después de haber actuado por primera y única vez en 1995 dentro del proyecto "Wakafrica" dirigido por Manu Dibango. Kidjo no sólo participa en el homenaje a James Brown sino que después también ha realizado su propio concierto en solitario como colofón de lujo a esta edición de Pirineos Sur. Por lo tanto, lo que se pretende es establecer una conexión clara entre el sonido que creó James Brown y sus evidentes vinculaciones con las raíces musicales africanas. Como indica el crítico musical Javier Losilla, ""Brown, pura dinamita de la negritud y carne de escenario fue, además de un artista único, un intérprete cuya influencia llegó hasta las mismísimas raíces de la música que interpretó: hasta África".

El saxofonista Pee Wee Ellis se enroló en la banda de James Brown en 1965 y dos años después le nombró director musical, lo que significó una redefinición del sonido del grupo, que quedó plasmado en algunas piezas clásicas del repertorio como "Cold sweet" o "Funky Drummer". La influencia de Ellis en el rumbo musical de la banda fue de tal calibre que pasó a ser considerado el "inventor del funk". En 1969 terminó su relación con James Brown e inició una carrera en solitario que combinó con colaboraciones con estrellas de la talla de Van Morrison, George Benson, George Clinton, JB Horns o Maceo Parker, otro viejo colaborador del "padrino".

El trombonista Fred Wesley militó en la banda de Brown desde 1968 a 1975. Fue arreglista, instrumentista y compositor. A lo largo de su carrera ha colaborado también con Ike y Tina Turner, Ray Charles, Count Basie Orchestra o nuevamente Maceo Parker y Van Morrison. Su característico estilo sincopado a la hora de tocar encajó perfectamente en la textura de voz de Brown y en sus pulsiones sobre el escenario.

Ellis y Wesley, dos monstruos del jazz, comparten escenario con Cheikh Lô y Angelique Kidjo. El primero, nacido en Burkina Faso pero criado en Senegal, es un cantante notable y un timbalero consumado que ha insuflado nuevos bríos al mbalax senegalés. En 1995 convenció a Yossou N'Dour para que le produjese su disco "Né le Thiass". Esa experiencia marcó definitivamente su rumbo musical, que ya no se desprendería de constantes guiños al funky y la música afro-caribeña.

Angelique Kidko, por su parte, es en la actualidad la artista africana de mayor proyección internacional. La propia Kidjo ha dicho de sí misma: "algunos llaman a lo que hago afro-funk. Pueden llamarlo como quieran pero realmente es difícil catalogar mi música dentro de un estilo. Incluso cuando utilizo la música tradicional no intento crear un solo estilo sino que los mezclo todos". Esta declaración de principios de la cantante de Benin define perfectamente su trayectoria musical, siempre con un ojo en África y otro en Europa.

"Still black, still proud" es el nombre -en inglés- elegido para la singular propuesta. Capitaneada por el saxofonista Pee Wee Ellis,  el desarrollo artístico del concierto fue en ascenso durante toda la noche. Las voces de Lizzie Deane y Fred Ross eran el soporte ideal a unos magníficos arreglos musicales y tuvo su cenit con el regreso al escenario de Angelique Kidjo y de Cheikh Lô, que la noche anterior y para sorpresa de todos los asistentes, se había sumado al elenco de la Orquesta Baobab en compañía de algunos de los miembros de Daara J. Un colofón perfecto que hizo bailar a las más de cuatro mil quinientas personas que llenaban el recinto.

No hay comentarios: